Aún existen emprendedores que apuestan por lo artesanal, lo hecho con amor y tradición. Uno de esos ejemplos es Vara’s Mexican Ice Cream, una heladería que nació del corazón y la herencia familiar. En esta entrevista, su fundador nos comparte cómo la vida la llevó a convertirse en un emprendedor.
¿Cuándo fue establecido tu negocio?
Mi negocio lo empecé en el 2022. Todo empezó, después de un accidente que me dejó un año sin poder trabajar. Durante ese tiempo reflexioné mucho y decidí regresar a lo que conocía desde niño. En México, desde los 10 años, mi familia se dedicaba a elaborar helado. Empecé haciéndolo para la familia, luego para amigos, y ahora lo hago para fiestas y compañías. Fue un regreso a mis raíces.
¿Qué te inspiró a abrir un negocio de helados?
Lo que más me inspiró fue el deseo de ser mi propio jefe, tener un ingreso extra, y hacer algo que me apasiona desde pequeño. Además, me motivó el hecho de que en esta área soy el único que hace el helado de forma tradicional, sin máquinas y usando fruta natural. Eso me hace único.
¿Cuál fue el primer sabor que creaste y cómo surgió?
El primer sabor que hice fue el de limón. Es el sabor principal, y para mí, el más rico especialmente cuando lo combino con chamoy y tajín. Es un sabor muy mexicano y a la gente le encanta.
¿Cuál dirías que es el ingrediente más importante además de la leche y el azúcar para tener éxito en este negocio?
Sin duda, el ingrediente más importante es hacerlo con gusto. No se trata solo de prepararlo por obligación. Hay que disfrutar el proceso. Además, es muy importante cuidar la cantidad de sal y hielo que se usa para que el helado quede bien.
¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado como emprendedor y cómo lo superaste?
El mayor reto ha sido enfrentarme a días en los que no vendo nada. Ofreces tu producto con ilusión y te dicen ‘no, gracias’. Eso duele. Pero he aprendido a no rendirme. Cada día es una nueva oportunidad.
¿Cómo has manejado situaciones imprevistas como el mal clima, la temporada baja o la pandemia?
El mal clima sí afecta un poco, pero tengo clientes tan fieles que incluso en días fríos me llaman para que les lleve mi nieve a sus fiestas. Eso me llena de alegría y motivación.
¿Qué consejo le darías a futuros emprendedores que quieren empezar un negocio en el sector gastronómico?
Mi consejo es que no se desanimen. Esto lleva su tiempo. Hay que tener paciencia, mejorar constantemente y ser perseverante. Poco a poco uno va ganando clientes.
Si tu heladería tuviera un lema o misión en una frase, ¿cuál sería?
La vida es como un helado: hay que disfrutarla antes de que se derrita.
Una frase que refleja perfectamente mi forma de ver la vida y el negocio.
¿Qué te motiva a seguir cada día en este negocio?
La gente. Me motiva saber que a las personas les gusta mi nieve, que disfrutan cada uno de los sabores que preparo con tanto cariño. Sus comentarios positivos me dan fuerza.
¿Qué esperas que sientan las personas cuando contratan tu negocio?
Espero que disfruten la experiencia y que les guste tanto que recomienden mi nieve a otras personas. El boca a boca ha sido muy importante para crecer.
Por último, según tu experiencia, ¿cómo te ha ayudado la Cámara de Comercio Hispana de Delaware?
Apenas estoy siendo parte de la Cámara de Comercio Hispana de Delaware, he asistido a diferentes Networking eventos, y también tomé las clases de computación, para adultos, espero que la Cámara de Comercio me ayude y ayude a los diferentes emprendedores que como yo necesitamos mucho apoyo.






